Restauración de la Girola de Burgos

Restauración de la Girola de Burgos
Tuvimos el honor de participar en la fase previa de estudio, monitorizando multitud de parámetros ambientales y de la piedra, analizando los resultados, emitiendo nuestro diagnóstico y proponiendo vías de solución. Un verdadero placer formar parte de ese gran equipo multidisciplinar. Un gran proyecto para un conjunto impresionante.
Lo siguiente será el desmontaje de los relieves de Felipe Vigarny y la propuesta cultural que se llevará a cabo durante su consolidación. La Junta, que dirige las obras, estima que la rehabilitación podría comenzar en primavera

Un pequeño andamio y unos instrumentos de digitalización apuntando a la girola recordaban días atrás que la actuación en el trasaltar aún está pendiente. Esta toma de datos puntual ya ha concluido, y la girola sigue a la espera de su restauración, una vez que el diagnóstico del mal que afecta a la piedra concluyera en mayo de 2014 la necesidad de desmontar algunas de las escenas esculpidas por Felipe Vigarny en el siglo XV.

La Junta ya ha adjudicado el proyecto que debe dar forma a la restauración y el próximo mes de octubre deberá estar concluido. Una vez que Patrimonio tenga el documento en su poder, los técnicos deberán valorar, desde un punto de vista presupuestario, cada una de las acciones que hay que realizar para poder contratarlas por separado, tal y como apunta el director general de Patrimonio, Enrique Saiz. Recordemos que la restauración, en cualquier caso, es una obra de envergadura, complicada y de alto riesgo, pero la única que ofrece las garantías de seguridad estructural y de aislamiento que se necesita para que las esculturas del trasaltar dejen de desintegrarse.

«La siguiente fase será contundente. Lo primero que habrá que hacer es el desmontaje de las escenas y su traslado bien a un taller o bien al claustro bajo de la Catedral. Los posteriores estudios sobre los relieves se realizarán ya en el sitio que se elija como ‘espacio de trabajo’», apunta Saiz. Lo más lógico, tanto para la Junta como para el propio Cabildo, es que los conjuntos escultóricos de Vigarny se restauren en el templo, pero es uno de los temas que ambas instituciones deberán determinar en cuanto se presente el proyecto.
Una vez que se hayan desmontado los relieves, se procederá al saneamiento de los huecos que dejen libres, que se van a secar y drenar. Con los conjuntos escultóricos habrá que determinar si se opta o no por la ejecución nueva de algunas de las partes más deterioradas. Sobre este tema la Junta, que es la que dirige el proyecto, no es partidaria de realizar réplicas para colocarlas en la girola. «En todo caso las réplicas se situarían en otro lugar para no hacer un falso histórico», apunta el director de Patrimonio. Por último, entre los relieves y el presbiterio se creará una cámara de aire que permita el aislamiento de la zona.

Esta intervención (consolidación de la obra escultórica, desecación y eliminación de humedades de la zona) está presupuestada en 1,5 millones de euros y un plazo de ejecución de al menos tres años. «Los próximos años la Catedral va a estar ocupada en esto por la propia naturaleza técnica de las patologías y porque el concepto moderno de restauración del patrimonio tiende a una conservación preventiva y permanente», añade. La financiación será costeada al 50% por la Junta y el Cabildo, aunque desde la institución catedralicia prefieren no pronunciarse hasta conocer el resultado final del proyecto.
Según los tiempos que maneja Patrimonio, la restauración no podría comenzar antes de la primavera de 2016, por los plazos administrativos que una obra de este tipo requiere. Si fuese el Cabildo quien financiase las primeras actuaciones, al no estar sometidos a los plazos públicos podrían arrancar antes de fin de año: «Pero eso depende del reparto que hagamos de la financiación, y eso está todavía sin concretar».

Los baños y pellejería. El estudio y diagnóstico del mal de la piedra del trasaltar de la Catedral también menciona la necesidad de atajar el problema de las humedades en el subsuelo, a la altura de la puerta de Pellejería y en la calle Fernán González. Esta intervención no se contempla en el proyecto que ahora se redacta, pero la Junta prevé actuar porque de lo contrario de nada serviría retirar la humedad de las esculturas si sigue entrando agua por su situación en la falda de un monte. «Si no intervenimos en esa zona podemos volver a tener problemas en menos plazo de lo que nos gustaría. Para que eso no suceda hay que ir más allá», comenta Saiz.
Para subsanar estas humedades, el 1 de octubre de 2013 el Cabildo solicitó permiso a la Junta para colocar unos aseos en el patio de Pellejerías, es decir, en el exterior del templo. Se comprometían a sanear de humedades esa parte y sufragar la obra, a la vez que daban respuesta a una demanda constante de turistas y visitantes: el acceso a unos baños.

La Junta no ha contestado a esta solicitud porque, asegura, remitió una consulta al Ayuntamiento pidiendo un análisis para saber si la colocación de esos aseos interfería en los valores presentados a la Unesco para ampliar la zona de protección de Patrimonio Mundial: «Estamos a la espera de que el Ayuntamiento haga ese análisis. En todo caso es un tema muy delicado que hay que analizar con cuidado. Estamos esperando ese análisis del Consistorio y, si no llega, le contestaremos al Cabildo.Pero entendemos que aquí el Ayuntamiento tiene que ser un actor principal también», reconoce Saiz.

Viernes, 28 de agosto de 2015

 

FUENTE: http://www.diariodeburgos.es